domingo, 11 de junio de 2023

Fallecimiento de Exuperancia Bartolomé Gil

       Me trasladan sus hijas que Exuperancia Bartolomé Gil ha fallecido en Valencia próxima a cumplir los 102 años de edad. Era una de las cinco últimas supervivientes de la foto de la escuela de Pinilla del Olmo de 11 de abril de 1929, en la que Exuper aparece en la fila de arriba, al lado de su tío Julián Bartolomé, que en la época ejercía de cartero rural, amén de la compañía de autoridades locales y otros escolares cuya peripecia ilustré en mi Retrato de maestro y escolares.



       La vida de Exuper y sus recuerdos de aquella lejana y sacrificada vida rural, quedaron cumplidamente comentados en un libro que no hubiese sido posible sin su ayuda y aportación. Exuper me desarrolló su prolongación de permanencias en Pinilla para atender a sus padres, antes de partir hacia Valencia, mientras sus dos hijas cursaban lejos estudios universitarios, y luego, al igual que su hermano Zacarías, mantuvo segunda residencia en la zona, siempre vinculada con Pinilla, lo mismo que con Baraona, que fue la localidad natal de su difunto esposo perteneciente a la familia Barriopedro. Sus fotos, y tantos recuerdos que mantenía en su mente lúcida y despejada me mostraron lazos familiares, sucesos, disputas y fastos antiguos, siempre expuesto su relato con la mayor discreción para no enfadar a nadie, que Exuper fue gente buena y de concordia. Su último sueño fue reconstruir una casa nueva en el mismo solar en el que habían habitado sus ancestros, en cuyo empeño y sueño respondieron sus hijas y que hoy orna y destaca entre el desmantelado caserío del pueblo en la calle Cantarranas número 17.


       Nos ha quedado pendiente elaborar un cuaderno testimonio de sus composiciones poéticas en torno al recuerdo de Pinilla del Olmo, lo que acometeremos en un próximo proyecto. Que descanse en paz Exuper, y con nuestras sentidas condolencias a Dori, a Marisa, y demás familia, solo nos queda añadir lo que se estila en aquellos pagos de: “Que nos esperes mucho...”

                                                     Javier Narbaiza

1 comentario:

Anónimo dijo...

Descanse en paz